Ante el importante aumento del caudal del río Dulce, como consecuencia de las persistentes lluvias en Tucumán, el Gobierno de la provincia realiza el monitoreo permanente del cauce e intensificó las medidas preventivas en la ciudad Capital y en las demás poblaciones ribereñas a lo largo de todo el territorio santiagueño.
También en los departamentos Belgrano y Taboada se están realizando los trabajos necesarios para reducir los perjuicios a las familias y al sector productivo de la zona, provocados por las abundantes precipitaciones de los últimos días.
El gobernador Elías Suárez, que sigue de cerca esta situación, dispuso una serie de medidas, tanto en el sudeste provincial como a lo largo del río Dulce para mitigar los efectos de la crecida, además de la vigilancia durante las 24 horas para actuar de forma inmediata en caso de ser necesario.
Para ello, instruyó a todas las áreas de Gobierno competentes en esta problemática, las que trabajan de forma articulada junto con los municipios en todos los lugares que se encuentran en riesgo.
En ese sentido, se desplegaron personal y maquinarias de gran porte en distintos puntos de la provincia para la limpieza y excavación de drenajes, como en la ciudad de Añatuya, departamento Taboada, donde se trabaja con una retroexcavadora para ampliar la capacidad de los canales circundantes con el fin de optimizar su funcionamiento.
