“El Gobierno provincial le un dio lugar de excelencia a los pobres”, subrayó el padre José “Pepe” Di Paola, al finalizar este viernes al mediodía el recorrido que compartió con el gobernador Gerardo Zamora, en el que fueron inaugurados dos centros de adicciones, uno en el sur de ciudad Capital y otro en la zona oeste de La Banda.

En primera instancia el mandatario, acompañado por la senadora Claudia Ledesma Abdala de Zamora; el vicegobernador Carlos Silva Neder y el jefe de Gabinete, Elías Suárez, dejó formalmente habilitada en el barrio Saint Germain de la Capital la Casa Convivencial “Granja Señor de los Milagros de Mailín” y más tarde el Centro Barrial “Madre del Puente Carretero”, Hogar de Cristo, en ruta 1 y calle 5 del barrio El Cruce de La Banda.

Se trata de centros donde se ofrece acompañamiento para la reinserción social de jóvenes en situación de calle y consumo problemático, con una tarea que se divide en distintos umbrales, que comienzan en la sede de La Banda y finalizan en el complejo capitalino.
También fueron parte de los actos los ministros de Justicia, Matilde O’Mill; de Desarrollo Social, Ángel Niccolai; de Obras Públicas, Aldo Hid y de Educación, Mariela Nassif; la secretaria de Trabajo, Julia Comán, entre otras autoridades.
Por parte de la Iglesia estuvieron arzobispo de Santiago del Estero, cardenal Vicente Bokalic; el presidente de la Federación de Centros Barriales Familia Grande Hogar de Cristo, padre José “Pepe” Di Paola; el coordinador nacional de la Pastoral de Adicciones de la Iglesia Argentina, Cristian Viscardi, entre otros sacerdotes comprometidos con la lucha contra las adicciones.

En primer término, se realizó el corte de cinta en la Casa Convivencial “Granja Señor de los Milagros de Mailín”, donde se firmó el comodato mediante el cual la provincia cede al Arzobispado de Santiago del Estero el edificio que cuenta con 36 habitaciones, cada una con baño privado, pileta climatizada, cinco salones para talleres, recepción, un quincho, lavadero y patio de esparcimiento.

Durante el acto, Zamora hizo uso de la palabra citando al Papa Francisco para referirse a las adicciones como “la nueva esclavitud de nuestro tiempo”, y advirtió aquel que cae en adicción “es una persona que está quebrada, una familia que está destruida y una sociedad que está herida y no puede mirar a otro lado”.
“Quiero destacar que lo que estamos entregando hoy no son ladrillos sobre un pedazo de tierra, sino un espacio que, a través de la fe, la solidaridad y sobre todo el amor, puede recuperar a muchos jóvenes y no tan jóvenes que han caído bajo este flagelo. Estado e Iglesia podemos trabajar juntos y esta es una forma de demostrarlo, de llevarlo adelante y de construir sociedad, de construir vínculos”, resaltó.

Fuente: Santiago del Estero

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